Se acabo el verano

September 29th, 2005

No quedan dias de veranoNo quedan dias de verano. El viento se los llevo.
No se si ha sido el viento, pero el verano ha pasado volando. Y eso que para mi no ha sido precisamente corto.
Comence mi particular verano alla por mediados de mayo, cuando pude disfrutar de un par de semanas libres a merced de la cantidad de fines de semana que habia tenido que trabajar hasta entonces. Aproveche esas semanas para volver a España. Pude disfrutar de los que creo son mis dos sitios favoritos sobre esta tierra: Noceda y Madrid (por ese orden). Estando uno de esos dias en Lavapies, mi amiga Estela me reagalo un cd con el single del recien editado album de Coldplay, “X&Y”. La cancion se titulaba Speed of Sound y venia en una funda de carton de color rojo.
Ese cd de solo una cancion me acompaño hasta Chicago, donde pasaria el mes de junio bastante aburrido y pensando en como demonios podia hacer tanto calor en un sitio donde en invierno hacia tanto frio.
En Indianapolis tuve el dudoso privilegio de estrenarme como espectador de una carrera de Formula 1 en la que solo compitieron 6 coches (aun estoy esperando el cheque en el que Michelin ha de devolvmerme mi pasta).
A primeros de julio recibia la visita de Andy, Xava, Juanjo y Alejandro, con lo que tuve compañia durante 20 dias. Fueron los mejores que yo haya pasado en este pais. Uno de los primeros dias una chica le envio a Andy por correo la cancion de Amaral. Tanto la escuchaba que se nos pego a todos un poco.
Juanjo habia traido el disco completo de Coldplay que dio vueltas y vueltas en la radio y nos acompaño en la semana que viajamos a Montana para vivir como autenticos cow-boys. En el viaje de vuelta perdimos ese y otros discos en una de las paradas para repostar. Juanjo se lo volveria a comprar y de paso compro otro para regalarmelo.
Se fueron dejandome sumido en una tristeza de la que solo me pude levantar con la visita, una semana mas tarde de mi mama, mi hermana Ana y su novio Marcos. Se quedaron una semana y volvimos a España los cuatro juntos aunque ellos se fueron a Noceda y yo me quede unos dias en Lavapies. Alli celebramos el cumpleaños de Cristina y pude reencontrarme con viejos amigos a los que hacia tiempo que no veia como Guti o Minke.
Llegue a Noceda junto con Juanjo y Rebeca un jueves por la tarde y la primera vision que tuve al aparcar el coche al lado del bar de Herodes fue que todos los colegas estaban sentados en la terraza COMIENDO PIPAS. Eso ya era estar en casa.
Los once dias siguientes los pase hablando, bebiendo y comiendo con los amigos. Once dias de juerga consecutivos en los que tambien hubo tiempo para ir al monte, hacer un poco de deporte y dejarse envolver por el aroma de la Sierra de Gistredo.
Despues del segundo domingo la juventud nocedense empezo a retornar a sus respectivas ciudades y apenas unos pocos de nosotros permanecimos unos dias mas. Dias que por supuesto, no desaprovechamos en absoluto para hacer unas rondas de cortos y dar alguna que otra batida nocturna charlando mientras observamos las estrellas y, evidentemente, comemos pipas. En una de estas rondas por las bodegas de Bembibre escuchamos en la radio una vez mas Speed of Sound y no pude evitar pensar en la cantidad de cosas que ya habian sucedido desde que yo habia escuchado esa cancion por primera vez.
Tambien llego la hora para mi de abandonar Noceda y volvia a Madrid durante un par de dias para reunirme con Guti y coger un avion a Rio de Janerio. Una semana en Rio y otra en la region de Bahia constituyeron el final de mis vacaciones, que tuvieron como colofon unos fabulosos dias en Morro de Sao Paulo.
Coldplay. X&Y.Un terrible zig-zag en el mapamundi me llevo de Rio a Madrid y a Chicago en menos de dos dias. Y alli consegui sobrevivir a mi vuelta al trabajo y llegar apenas con las ultimas energias al fin de semana. El primer sabado de vuelta, paseaba por la orilla del lago Michigan y mientras pensaba en la cantidad de cosas que me habian sucedido en estos meses, volvi a escuchar, de la radio de un chiringuito Speed of Sound. Y volvi a emocionarme con su estribillo.
Ayer ya se notaba que hacia algo de fresquillo en la ciudad. Me temo que el verano ha terminado.
Dudaba entre cual de las dos habria de ser la cancion del verano para mi. Pero me temo que la Amaral es demasiado triste para que sea el recordatorio de todo lo que yo he vivido en estos meses. Por eso creo que sera Speed of Sound la que me recuerde siempre lo bien que lo he pasado este verano.

And all that noise, all that sound,
all these pieces that I have found.
And birds go flying at the speed of sound,
to show you how it all began.
Birds come flying from the underground,
if you could see it then you’d understand…

Entry Filed under: Cuaderno de bitacora

1 Comment Add your own

  • 1. .::[ Pepelu - Land ]:.:.  |  September 30th, 2005 at 11:22 pm

    Muy buena elección si señor. Sí, definitivamente el arreón inicial al blog es kojonudooo.

    Ya te has ganado un lector… granito a granito se hizo el desierto. Aunque en este caso no creo que el desierto se el objetivo.

    CIAO

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