Mi nido favorito

Esta tarde he llamado a Olguita y me ha dado una malísima noticia. El nido de cigüeña que había sobre el castaño que está al lado del gallinero de Josefa se ha caído.

El NidoNo es que fuera un nido centenario, como los que hay en las torres de las iglesias y ermitas de Noceda, pero era mi nido favorito. Creo que las cigüeñas lo debieron construir hace unos diez o quince años. En una época en la que dejaron de emigrar en otoño y empezaron a pasar los inviernos también en Noceda. Hubo una época en la que había muchísimas cigueñas concentradas en las Llamas del Valle (justo detrás de mi casa, muy cerca del citado nido). Lo recuerdo perfectamente porque fue cuando a mi hermana Ana le regalaron aquel cachorrín al que bautizamos como Randy. Odiaba a las cigüeñas y siempre las perseguía por los praos con nulo éxito, como es lógico.

Si me asomaba a la terraza de mi casa no podía mirar a otra cosa que no fuese el nido. Su presencia dominaba toda la vista del Codesal con la silueta de la Ermita de Las Chanas al fondo. Los pocos días que nieva en cada invierno dejaban la nieve depositada sobre el nido. El peso iba haciendo ceder al castaño un poco más cada año y, como se veía venir, parece que el desenlace ha sido fatal.

Uno de esos recuerdos rituales que tengo asociados a ese castaño y a ese nido tiene que ver con la fiesta del 15. Cada mañana del 16 de agosto, mientras hacemos la ronda del ponche por todo el pueblo, al llegar a la calle Los Moros, suelo apoyarme en el murete del prao de Luquinas para observar el castaño. La ronda suele llegar por allí sobre las diez de la mañana, con lo que el sol ya suele estar bastante alto. Es uno de esos puntos en los que se presta hacer fotos, y tengo un montón de ellas con todos los amigos y el castaño de fondo. Luego yo me suelo quedar con el vaso de vino, de orujo o de lo que sea que me hayan echado, observando el castaño mientras los hueveros se acercan hasta casa de Eloy.

Una verdadera pena que ya no vaya a estar ahí.

La de arriba es una de las últimas fotos que le hice al nido, esta última semana santa.

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4 Comments »

 
  • buach says:

    Yo también me he emocionado al conocer la noticia gracias a la cueva. Supongo que tantos años, tanto huevo puesto, tantas reformas sin licencia, y la mala impermeabilización del nido, han provocado el colapso en la estructura a base de madera de pino, roble, encina, castaño, manzano de xava,…
    Lo primero que haga el día 5 de diciembre a las mil de la madrugada cuando llegue a Noceda será observar el árbol desde tu jardín, Joe, mientras aporto caudal a mayores a la presa de la prieta.
    Confio en la destreza de la pareja de cigüeñas para que con paciencia lleguen a reconstruir esa obra de arte.

  • Joe says:

    Hay que ver Buach!…. la arquitectura te esta abduciendo completamente. Creo que necesitas urgentemente pasar por Tono´s y echar una pekeñina pa desintoxicarte…..

  • MARGA says:

    Era tu nido favorito…….., nunca escuché algo tan bonito de un nido. !!!!. me trae a la memoria mi casa de Río, yo también tenía mis nidos, eran de golondrinas. Digo eran, pues no sé porque ya no hay. No se si a alguien les molestaba, a nosotros no, aunque tuviera que limpiar las repisas de las ventanas de “sus cositas”. Ver sus idas y venidas a los nidos ………. uf…aunque suene a cursi era una gozada.

    Margarita. (De Rio y de Reus)

  • raquel says:

    pués yo también lo siento, esa foto la elegí como protector de pantalla porque me gustó mucho