<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La cueva del Ermitaño &#187; Cajon de sastre</title>
	<atom:link href="http://ermitax.com/blog/category/cajon-de-sastre/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://ermitax.com/blog</link>
	<description>Recorriendo la vida por las carreteras secundarias.</description>
	<lastBuildDate>Thu, 29 Oct 2009 07:10:48 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.4</generator>
		<item>
		<title>Estado de excepciÃ³n aeroportuario</title>
		<link>http://ermitax.com/blog/estado-de-excepcion-aeroportuario</link>
		<comments>http://ermitax.com/blog/estado-de-excepcion-aeroportuario#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 29 Jan 2008 09:05:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Joe</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cajon de sastre]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ermitax.com/blog/estado-de-excepcion-aeroportuario</guid>
		<description><![CDATA[Vamos a imaginar a un guardia municipal que tuviera la costumbre de ir repartiendo pequeÃ±as collejas a quienes se cruza en el metro o por la calle. Imaginemos a un guardia civil que, tras parar a un coche en carretera para hacer un control de alcoholemia, ordenara al conductor dar unos saltitos sobre la pierna [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://blogs.publico.es/dominiopublico/files/2008/01/01-29.jpg" alt="" align="left" hspace=10 vspace=5/>Vamos a imaginar a un guardia municipal que tuviera la costumbre de ir repartiendo pequeÃ±as collejas a quienes se cruza en el metro o por la calle. Imaginemos a un guardia civil que, tras parar a un coche en carretera para hacer un control de alcoholemia, ordenara al conductor dar unos saltitos sobre la pierna derecha para asÃ­ comprobar si estÃ¡ o no estÃ¡ sobrio. O pensemos en un policÃ­a uniformado que al pasar ante un banco ordene a la pareja que lo ocupa que se levante y durante un rato impida su uso porque es martes y asÃ­ le apetece. No hace falta ser un experto en Derecho para entender que cada una de esas situaciones constituye una actuaciÃ³n arbitraria, abusiva, que nadie estÃ¡ obligado a soportar por mucho uniforme que lleve su autor. Ciertamente, no se trata de torturas, de humillaciones terribles de las que dejan secuelas. Pero un ciudadano de un estado de derecho no tiene por quÃ© aguantar ni una sola de esas actitudes, y es probable que acabe denunciÃ¡ndolas, incluso ante una sola vez.</p>
<p>Cambiemos ahora el escenario, y pensemos en la lucha antiterrorista a travÃ©s de medios tecnolÃ³gicos tales como la videovigilancia en espacios pÃºblicos o las escuchas telefÃ³nicas. En uno y otro caso todos aceptamos su conveniencia por razones de seguridad, y su utilidad ha quedado bien acreditada en la historia reciente de nuestro paÃ­s. Pero sabemos bien que estos medios, ciertamente invasivos de nuestra intimidad, o las grabaciones que de ellos resultan sÃ³lo pueden ponerse en prÃ¡ctica en el marco de reglas muy estrictas, cuya violaciÃ³n serÃ­a duramente sancionada para el funcionario que las incumpliera. Y ningÃºn juez aceptarÃ­a la excusa de que asÃ­ se nos protege mejor. Es mÃ¡s, para que funcione ese equilibrio entre seguridad necesaria y la garantÃ­a de un espacio de libertad, es indispensable que los ciudadanos sepan quiÃ©n, cuÃ¡ndo y cÃ³mo puede verle en un circuito cerrado de televisiÃ³n o pincharle el telÃ©fono.</p>
<p>Sigue en <a href="http://blogs.publico.es/dominiopublico/?p=282">Dominio PÃºblico</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://ermitax.com/blog/estado-de-excepcion-aeroportuario/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Eres donante</title>
		<link>http://ermitax.com/blog/eres-donante</link>
		<comments>http://ermitax.com/blog/eres-donante#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 28 Jan 2008 16:04:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Joe</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cajon de sastre]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ermitax.com/blog/eres-donante</guid>
		<description><![CDATA[Me lo contÃ³ una vez &#8220;Doc&#8221; Alvarakez. Todos los espaÃ±oles somos donantes de Ã³rganos tras el fin de nuestros dÃ­as sobre esta tierra. Me pareciÃ³ muy curioso y hasta hoy no habÃ­a vuelto a oir del tema. AquÃ­ hay mÃ¡s informaciÃ³n: Si hubiera tenido que contar las veces que he oÃ­do cosas como &#8220;Me voy [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Me lo contÃ³ una vez &#8220;Doc&#8221; Alvarakez. Todos los espaÃ±oles somos donantes de Ã³rganos tras el fin de nuestros dÃ­as sobre esta tierra. Me pareciÃ³ muy curioso y hasta hoy no habÃ­a vuelto a oir del tema. AquÃ­ hay mÃ¡s informaciÃ³n:</p>
<blockquote><p>Si hubiera tenido que contar las veces que he oÃ­do cosas como &#8220;Me voy a hacer donante, cuando muera quiero que mi cuerpo sirva a otras personas&#8221;, o las veces que he visto campaÃ±as del estilo &#8220;Hazte Donante&#8221;, creo que hubiera perdido la cuenta al poco de empezar. Y es que se trata de un error muy extendido. Ya sea por falta de informaciÃ³n por parte de quienes crean y aplican las leyes, o por parte de las autoridades sanitarias, un gran porcentaje de esta poblaciÃ³n aÃºn no sabe que, por ley, es donante de Ã³rganos. </p></blockquote>
<p>Continua en <a href="http://www.soitu.es/soitu/2008/01/23/salud/1201099693_835073.html">Soitu.es</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://ermitax.com/blog/eres-donante/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Guinness is good for you</title>
		<link>http://ermitax.com/blog/guinness-is-good-for-you</link>
		<comments>http://ermitax.com/blog/guinness-is-good-for-you#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 28 Dec 2007 10:33:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Joe</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cajon de sastre]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ermitax.com/blog/guinness-is-good-for-you</guid>
		<description><![CDATA[Visto en SoiTu (atentos a esta pÃ¡gina) Feliz aÃ±o nuevo a todos los lectores de La Cueva.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><object width="425" height="355"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/oiZuTkAk2js&#038;rel=1"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/oiZuTkAk2js&#038;rel=1" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed></object></p>
<p>Visto en <a href="https://www.soitu.es">SoiTu</a> (atentos a esta pÃ¡gina)</p>
<p>Feliz aÃ±o nuevo a todos los lectores de La Cueva.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://ermitax.com/blog/guinness-is-good-for-you/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>20</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ya llegÃ³ el niÃ±o JesÃºs, tambiÃ©n en Suiza</title>
		<link>http://ermitax.com/blog/ya-llego-el-nino-jesus-tambien-en-suiza</link>
		<comments>http://ermitax.com/blog/ya-llego-el-nino-jesus-tambien-en-suiza#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 14 Dec 2007 19:10:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Joe</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cajon de sastre]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ermitax.com/blog/ya-llego-el-nino-jesus-tambien-en-suiza</guid>
		<description><![CDATA[Esto lo escribe El gran Wyoming hoy en PÃºblico. Â¿Tienen cabida en la democracia las ideas que atentan contra la propia democracia? El parlamento suizo, con sus votos, ha vetado a ese seÃ±or llamado Blocher que cree en la pureza de la sangre y representa a los ciudadanos â€œdel centroâ€ de su paÃ­s. El centro [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Esto lo escribe <a href="http://blogs.publico.es/asuntosycuestiones/58/ya-llego-el-nino-jesus-tambien-en-suiza/">El gran Wyoming </a>hoy en <a href="http://www.publico.es">PÃºblico</a>. Â¿Tienen cabida en la democracia las ideas que atentan contra la propia democracia?</p>
<blockquote><p>El parlamento suizo, con sus votos, ha vetado a ese seÃ±or llamado Blocher que cree en la pureza de la sangre y representa a los ciudadanos â€œdel centroâ€ de su paÃ­s. El centro se estÃ¡ centrando demasiado. Y no sÃ³lo en Suiza. Antes, el argumento xenÃ³fobo se consideraba vergonzoso, nadie lo sostenÃ­a en pÃºblico. Ya no. Los neutrales dirÃ¡n que la democracia es sagrada y que este seÃ±or ha sacado un 30 por ciento en las elecciones. SÃ­, es cierto, pero es que la democracia no es un sistema de elecciÃ³n. Las urnas no son mÃ¡s que la herramienta con la que el â€œpueblo soberanoâ€ elige a sus representantes para que gobiernen en consonancia con ese sistema que les hace iguales en obligaciones y derechos. Vale lo mismo el voto del mÃ©dico que el del analfabeto, aunque el mÃ©dico sea negro y el analfabeto blanco. El racista, por tanto, es enemigo del sistema, se apunta para acabar con Ã©l. Es lÃ³gico que los parlamentarios decentes se sientan avergonzados de sus compatriotas. Ciudadanos orgullosos de su riqueza, obtenida, en buena parte, del expolio y el genocidio del tercer mundo, lleno de negros, cuyos recursos robados por dictadores sanguinarios acababan en sus bancos; ciudadanos cultivados y practicantes devotos de la fe cristiana que desprecian a los forasteros y proponen expulsarlos a patadas. No porque su presencia les altere la conciencia, en la medida que les recuerda que su riqueza es el fruto de su hambre, sino porque, simplemente, no tienen conciencia. El Vaticano deberÃ­a echarles una mano, pero no como hasta ahora, metiendo allÃ­ sus ahorros, sino en lo moral. Ya lo dijo el MesÃ­as, que estÃ¡ a punto de nacer: â€œEn eso reconocerÃ¡n que sois mis discÃ­pulos. En el amor que os tengÃ¡is los unos a los otrosâ€. Â¿QuÃ© opina nuestro â€œcentroâ€?</p></blockquote>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://ermitax.com/blog/ya-llego-el-nino-jesus-tambien-en-suiza/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los presos de la CÃ¡rcel Real</title>
		<link>http://ermitax.com/blog/los-presos-de-la-carcel-real</link>
		<comments>http://ermitax.com/blog/los-presos-de-la-carcel-real#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 11 Dec 2007 14:46:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Joe</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cajon de sastre]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://ermitax.com/blog/los-presos-de-la-carcel-real</guid>
		<description><![CDATA[Arturo PÃ©rez-Reverte estrena libro, Un dÃ­a de cÃ³lera, en el que narra los hechos acontecidos el 8 de mayo de 1808, cuando el pueblo de Madrid se sublevÃ³ contra los soldados franceses enviados por NapoleÃ³n para ocupar el paÃ­s con el beneplÃ¡cito del rey, antepasado del borbÃ³n actual, Fernando VII. Me lo leerÃ© antes de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Arturo PÃ©rez-Reverte estrena libro, <a href="http://www.undiadecolera.com">Un dÃ­a de cÃ³lera</a>, en el que narra los hechos acontecidos el 8 de mayo de 1808, cuando el pueblo de Madrid se sublevÃ³ contra los soldados franceses enviados por NapoleÃ³n para ocupar el paÃ­s con el beneplÃ¡cito del rey, antepasado del borbÃ³n actual, Fernando VII. Me lo leerÃ© antes de opinar, pero vaya como anticipo lo que el propio Reverte ha publicado este domingo en su columna.</p>
<p>TambiÃ©n he encontrado muy interesante esta entrevista: <a href="http://www.publico.es/agencias/EFE/026324/perezreverte/dice/las/espanas/comenzaron/perfilarse/2/mayo/1808">&#8220;Las dos EspaÃ±as comenzaron a perfilarse el 2 de mayo de 1808&#8243;</a></p>
<p><actualizaci Ã³n: <a href="http://www.adn.es/impresa/cultura/20071219/NWS-0238-humilde-gente-valor.html">Otra entrevista></p>
<p>A mÃ­ tambiÃ©n me encantan estas historias que muchas veces nos trae Reverte. Las historias de hombres con el honor intacto pese a su pÃ©sima reputaciÃ³n. No se pierdan Ã©sta.</p>
<blockquote><p>Hoy vamos de historieta histÃ³rica, si me permiten. Merece la pena. En los Ãºltimos tiempos, y por razones de trabajo, me he visto entre libros y documentos bicentenarios, de esos que a veces estremecen y otras te dejan una sonrisilla cÃ³mplice cuando proyectas, sobre la prosa frÃ­a del documento, imaginaciÃ³n suficiente para revivir el asunto. El de hoy se refiere al dos de mayo de 1808, cuando Madrid estaba en plena pajarraca insurreccional contra las tropas francesas. Es rigurosamente verÃ­dico, aunque parezca esperpento propio de una pelÃ­cula de Berlanga. Y es que, a veces, tambiÃ©n la EspaÃ±a negra tiene su puntito. </p></blockquote>
<p><span id="more-272"></span></p>
<blockquote><p>Todo empezÃ³ con una carta escrita a media maÃ±ana, cuando la ciudad era un tiroteo de punta a punta, la gente sublevada peleaba donde podÃ­a, y la caballerÃ­a francesa cargaba contra paisanos armados con navajas en la puerta del Sol y la puerta de Toledo. La carta iba dirigida al director de la CÃ¡rcel Real de Madrid â€“situada junto a la plaza Mayor, hoy sede del ministerio de Asuntos Exterioresâ€“ por Francisco Xavier CayÃ³n, uno de los reclusos, y estaba escrita en nombre de sus compaÃ±eros: Â«Abiendo advertido el desorden que se nota en el pueblo y que por los balcones se arroja armas y munisiones para la defensa de la Patria y del Rey, suplica, bajo juramento de volber a prisiÃ³n con sus compaÃ±eros, se les ponga en libertad para ir a esponer su vida contra los estranjerosÂ». Entregada al carcelero jefe FÃ©lix Ãngel, la solicitud llegÃ³ a manos del director. Y lo asombroso es que, en vista del panorama y de que los presos, ya artillados de hierros afilados, tostones y palos, estaban montando una bronca de Ã³rdago, se les dejÃ³ salir a la calle bajo palabra. Tal cual. </p>
<p>Ahora imagÃ­nense el cuadro. Sin mucho esfuerzo, porque la Historia conservÃ³ los pormenores del episodio. De los noventa y cuatro reclusos, treinta y ocho prefirieron quedarse en el estarivel, a salvo con los boquis, y cincuenta y seis caimanes se echaron al mundo. Eran, claro, lo mÃ¡s fino de cada casa: gente del bronce y de puÃ±alada fÃ¡cil, chanfaina de los barrios crudos del Rastro, LavapiÃ©s y el Barquillo, brecheros, afufadores, jaques de putas, Monipodios, Rinconetes, Cortadillos, Pasamontes y otras prendas, incluido un pastor de cabras que habÃ­a dado unas cuantas mojadas a un tabernero por aguarle el morapio. Y, bueno. Como digo, salieron. De estampÃ­a. LÃ¡stima de foto que nadie les hizo. Porque menuda escena. Ignoro cuÃ¡ntas ermitas visitaron de camino aquellos ciudadanos para entonarse de uvas antes de la faena; pero unos franchutes, que manejaban en la plaza Mayor un caÃ±Ã³n con el que hacÃ­an fuego hacia la calle de Toledo, vieron caerles encima una jÃ¡bega de energÃºmenos morenos, patilludos, tatuados y vociferantes, que a los gritos de Â«Â¡Viva el rey!Â» y Â«Â¡Muerte a los gabachos!Â» se los pasaron literalmente por la piedra de amolar, dÃ¡ndole ajo a siete. En pleno escabeche, por cierto, se incorporÃ³ a la peÃ±a otro preso del talego del Puente Viejo de Toledo, que se habÃ­a abierto sin ruegos ni instancias, por la cara. Se llamaba Mariano CÃ³rdova, era natural de Arequipa, PerÃº, y tenÃ­a veinte aÃ±os. VenÃ­a buscando gresca y se les uniÃ³ con entusiasmo. Ya se sabe: Dios los crÃ­a. </p>
<p>El zafarrancho de la plaza Mayor durÃ³ un rato, y tuvo su aquel. Los presos dieron la vuelta al caÃ±Ã³n de los malos y le arrimaron candela a un escuadrÃ³n de caballerÃ­a de la Guardia Imperial que cargaba desde la puerta del Sol. Al cabo, faltos de municiÃ³n, inutilizaron el caÃ±Ã³n y se desparramaron por las callejuelas del barrio, cachicuerna en mano, buscÃ¡ndose la vida. Entre carreras, navajazos y descargas francesas, palmaron el peruano CÃ³rdova y el ilustre manolo del barrio de la Paloma Francisco Pico FernÃ¡ndez. Su compaÃ±ero Domingo PalÃ©n resultÃ³ descosido de asaduras y acabÃ³ en el Hospital General, y dos presos mÃ¡s se dieron por desaparecidos y, segÃºn los testigos, por fiambres. Pero lo mÃ¡s bonito, lo pintoresco del colorÃ­n colorado de esta singular historia, es que, de los cincuenta y dos restantes, sÃ³lo uno faltÃ³ al recuento final. Entre aquella noche y la maÃ±ana del dÃ­a siguiente, cincuenta y un cofrades regresaron a la CÃ¡rcel Real, solos o en pequeÃ±os grupos. Me gusta imaginar a los Ãºltimos llegando al alba â€“alguno visitarÃ­a antes a la parienta, supongoâ€“ exhaustos, ensangrentados, provistos de armas y despojos de franceses, con los bolsillos llenos de anillos, monedas gabachas, dientes de oro y otros detallitos, tras haber hecho concienzudo alto en cuantas tabernas hallaron de camino. Con una sonrisa satisfecha y feroz pintada en el careto, supongo. Cincuenta y un presos de vuelta, y uno sÃ³lo declarado prÃ³fugo. Cumpliendo como caballeros, ya ven. Gente de palabra.</p></blockquote>
<p>MÃ¡s artÃ­culos de Reverte en <a href="http://capitanalatriste.com/escritor.html?s=patentecorso">Capitan Alatriste</a>.<br />
</actualizaci></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://ermitax.com/blog/los-presos-de-la-carcel-real/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

