Svenska
Conocí a Svenska hace ya casi siete años en el descanso de
una de las welcome sessions que tuvimos los primeros días de nuestra estancia Erasmus en Kortrijk. En realidad ya nos conocíamos. No hizo falta que nadie nos presentara porque habíamos compartido tres años en la Escuela de Informática de Valladolid. Pero es que nos caíamos muy mal y eso que nunca habíamos cruzado palabra… ¡¡benditos prejuicios!!
Cuando yo la conocí acababa de cumplir 21 años y era poco más que un estudiante pueblerino en capital de provincia que no sabía nada de nada. No sé si ahora sé mucho más. El caso es que a pesar de que Svenska tiene cierta alergia a todo lo que suene a rural, congeniamos muchísimo desde el momento en que empezamos a hablarnos. Nos cuidamos mutuamente durante aquellos meses y quedábamos en cuanto cualquiera de los dos se cansaba por un momento de ser tan open minded, y nos apetecía marujear un ratillo acerca de las actitudes de los belgas, alemanes, finlandeses y sobre todo de los polacos!!
Compartimos muchas cervezas en el DenBross y muchas tortillas de patatas en su casa o en la mía. También compartimos muchas fiestas con todos los demás. Solía coincidir que el día que uno se la cogía muy gorda el otro no, y así nos hacíamos cargo el uno del otro evitando males mayores. Te juro que cada vez que veo un mojito, aunque sea de lejos, me acuerdo de aquella fiesta latina que organizaste en tu casa.
Viajamos juntos a Amsterdam, a Luxemburgo a Gent, a Amberes e incluso una vez a Valladolid, Aquella vez que la policía antiterrorista nos quiso registrar las maletas en la Gare d´Austeritz. (Do you carry weapons or more than ten thousand dollars? jua… jua..). Me llevé un plano con tus anotaciones en el primer viaje que hice a París y diría que fuiste tú quien alimentó el gusanillo que yo llevaba dentro con las ganas de vivir en Dublín después de todo lo que me contaste de cuando fuiste a visitar a Inés.
Me enseñaste a redescubir el cine, que es tu gran pasión, y el arte en general. Fueron unos meses en los que el mundo pasaba para mí del blanco y negro al color, y sin embargo me pasa como a ti, que sólo me acuerdo de aquella época cuando estamos juntos. Hay millones de anécdotas que siempre recordamos y siempre nos reímos con ellas. Y es que nos encontramos a cada personaje que ¡madre mía!
Desde entonces nunca hemos vivido en la misma ciudad y hay muchos periodos en los que alguno de los dos no vivía en España. Pero nunca hemos perdido el contacto, y lo mejor de todo, que por mucho tiempo que pasemos incomunicados, el día que nos encontramos parece ser el día siguiente al que nos vimos por última vez.
Creo que conociste a Chinasky cuando yo todavía vivía en Irlanda. Chinasky es, como yo, de origen berciano. Y recuerdo lo que me costaba siempre explicar a los guiris de dónde era yo exactamente dentro de España. Sentía envidia por la gente a la que le pregutnaban where are you from? y les bastaba con decir Milan, New York, Cork, Barcelona o Liverpool… yo siempre tenía que utilizar un montón de palabras y nunca acababan de saber de dónde era. Por eso nunca olvidaré la primera frase que me dedicó Chinasky el día que le conocí en La Rúa. En cuanto aparecí en el grupo me dijo: “¿Tú eres el de Noceda?” No os podéis imaginar la sensación de felicidad que recorrió mis entrañas.
Por eso cuando Chinasky me llamó hace unas semanas para decirme que estaba organizando una fiesta sorpresa para el día de tu cumple le dije que contara conmigo. Y este pasado viernes llegó el momento. A pesar de las circunstancias (no tuve la oportunidad de decirte cuánto lo siento) creo que mereció la pena. Tenías que haberte visto la cara en cuanto abriste la puerta y nos encontraste a todos allí sentados. Fue genial, pero más genial fue para mí, poder disfrutar de estar contigo y con todos los amigos que tienes que son una gente de lo más cojonuda. Tenía muchas ganas de conocer a Carmen, y he de decir que Inge y Guillermo son encantadores. Creo que Minke y no no les agradecimos lo suficiente su hospitalidad. Por supuesto Alba, Inés, Brezo (que no pudo estar por motivos obvios)… millas y millas recorridas y siempre nos volvemos a encontrar.
Sé que eres una asidua lectora de este blog (antes de este blog yo tenía un fotolog el cual también empecé porque tú me animaste con el tuyo), por eso he querido dedicarte este post. Por eso y porque te quiero muchísimo y porque siempre me alegro mucho de verte tan estupenda. Espero que todo vaya fenomenal de aquí en adelante y que los proyectos que tenéis Chinasky y tú se vayan haciendo realidad, que estoy seguro de que así será más pronto que tarde.
Y no te preocupes por seguir cumpliendo años. Yo no volvería por nada del mundo a tener los que tenía cuando te conocí, y seguro que tú tampoco.
Keep on touch.
Millones de besos.
Joe.
2 comments June 4th, 2006

