La semana pasada nos encontramos en la calle Ave María con este cartel que anuncia el nuevo ciber que acaba de abrir en el barrio.
Ermitax.com ha contactado con Mohamed, nuestro consultor experto en servicios telemáticos y locutóricos, el cual ha acusado a este nuevo negocio de competencia desleal, dumping en los precios y cutrerío en general. A la vista del cartel el negocio no debe de ir demasiado boyante.
Tanquilo Moja, que no te va a quitar a la clientela…
June 21st, 2006
¡Eres un auténtico genio! ¡Qué partidazo!
ENHORABUENA CAMPEÓN
June 11th, 2006
Uno se pregunta si la crueldad y la hipocresía pueden conocer límites. Y lo más probable es que no. Un país que se considera un Estado de Derechos, tiene desde hace cinco años a un grupo de personas detenidas en un campo de concentración sin derechos y sin estar acusados formalmente de nada.
Tres de ellos se suicidaron en el día de ayer. Los mandos militares dicen que estos suicidios son un acto de “guerra sucia” contra ellos.
Pienso y pienso, pero de verdad que no se me ocurre nada que decir ante algo así…
June 11th, 2006
Hacía mucho tiempo que no salía por Malasaña. Es lo que tiene vivir en el ghetto, cuesta salir, cuesta. Sin embargo ayer Minke y yo nos acercamos hasta casa de Guti con unas pizzas bajo el brazo para ver el Argentina - Costa de Marfil. Después de que mis dos viciados amigos reprodujeran a escala temporal el mismo partido en la Play Station, Minke y yo nos fuimos a casa de Rulo, cerca de Guzmán el Bueno, que nos había invitado a una fiesta.
Nos tomamos nuestros pelotes sin integrarnos demasiado en el ambiente y cuando ya la fiesta se deshacía, y el plan que nos ofrecían no era en absoluto de nuestro agrado, propusimos ir a Malasaña. Eran casi las dos de la mañana y alguien nos dijo: “pero si en una hora va a cerrar todo”. ¿Y a quien le importa lo que haya abierto?
Así que nos metimos un pateo de cerca de media hora hasta que llegamos a la plaza del 2 de mayo. ¿Quién quiere estar en un bar, lleno de ruido, de humo, de gente gritando y además tener que pagar 4 euros por un botellín de cerveza si tienes una noche estupenda para estar al fresco y una horda de chinos con carritos por la calle que te venden los botes de Mahou a un euro?
Preferimos sentarnos en un portal con nuestra birras y seguir conversando mientras veíamos la noche pasar ante nuestros ojos.
Unas cervezas malasañeras. Esa había sido realmente la propuesta de Minke. Por lo visto la policía tiene que prohibir el botellón. Pero técnicamente estás haciendo botellón si tienes un litro que compartes entre varios. Si cada uno tiene su lata, no estamos hablando de botellón. Esperamos sentados a ver con quién nos íbamos encontrando y pasaron algunos conocidos cuyas propuestas no mejoraban sustancialmente nuestra situación. Allí seguíamos, en un portal enfrente del Tuperware viendo la gente pasar.
Todo el mundo mira en Malasaña. Es la primera cosa que me llamó la atención despues de tanto tiempo, porque creo que en Lavapiés no pasa. Aquí todo el mundo busca las miradas al pasar. Nosotros devolvíamos las miradas con sonrisas, sintiéndonos en la cima del mundo sentados en aquel portal. En un momento dado una chica que pasaba con sus amiguitas todas chuzas nos llamó guapos y todo. Resulta que nos sonaba su cara de la Politécnica en Valladolid y así se lo hicimos saber a gritos. Creo que estábamos en lo cierto, porque la chica se refugió en su grupo huyendo cuando antes del lugar.
Los chinos seguían pasando con sus carritos y reemplazando nuestras cervezas vacías por otras llenas y fresquitas. Lo bueno que tiene ir con Minke es que no solo te pides la cerveza, sino que te enteras un poco (después de la traducción) de cómo le va al chino que te la vende.
Cuando nos cansamos del portal nos acercamos al dos de mayo donde encontramos dos sillas medio cojas que habían dejado al lado de la basura los de la pizzeria Maravillas. El mundo parecía dispuesto para nosotros. Allí nos quedamos en nuestras sillas hasta que llegaron Elena y Manolo. Decidimos pasear un poco más y en la esquina convenida nos encontramos con algunos otros colegas que también deambulaban por allí. Con nuestras cervezas encima de un contenedor y viendo cómo los chinos de la esquina levantaban el quiosco cada vez que veían un coche de los blancos con rayas azules.
A la hora de irme a casa me acordé de aquello que dijo aquella chica en la fiesta: “si todo cierra dentro de una hora”. Creo que lo decían en aquel mangnífico programa de mi infancia, La Bola de Cristal: “para divertirte sólo necesitas tu imaginación”.
June 11th, 2006