La vida secreta de las palabras
Me animé a verla ante las grandes palabras que había oído a algunos de mis amigos acerca de la película, y de lo que Estela me comentó después de haber entrevistado a Isabel Coixet. La directora le dijo que consideraba esta película como su obra maestra.
Me acordé de Mi vida sin mi y pensé que quizá no fuera el día más adecuado para una película triste.
No fue una elección desacertada. Creo que la película recoge tanto la profunda tristeza de las cosas tristes que pasan en la vida, como la esperanza ante las situaciones totalmente desesperantes. Una vez más la posibilidad de volver a empezar cualquiera que sea tu pasado.
Por sorprendete que parezca nos volvemos a encontrar, al igual que en los dos ultimos artículos, con la importancia de la memoria. Y lo importante que es conservar la memoria y superar el dolor para poder seguir viviendo.
Acerca de la película en si misma: Pocos personajes, pocas palabras y mucho mensaje. Tim Robins está fenomenal, y aunque el, en contreto sí que es un caso especial entre los actores norteamericanos, me ha hecho pensar en lo que nos perdemos de muchos actores y actrices de ese país mientras ellos hacen los bodrios que hacen. Sarah Polley también me gustó mucho, creo que se ha currado muchísimo el acento. Al contrario que Javier Cámara, que generalmente me encanta, pero que creo que esta vez, tener que hablar en inglés le ha eclipsado un poco.
La peli está llena de detalles de los que te gusta descubrir como espectador como la escena de la tortilla de patatas o el libro de Cortázar que se vislumbra en alguna de las escenas.
Lo mejor de todo es que toda la película te está preparando para los últimos tres minutos, que merecen todo lo anterior.
Muy recomendable. Llévense pañuelos.
3 comments November 29th, 2005

