Latest Publications

Estado de excepción aeroportuario

Vamos a imaginar a un guardia municipal que tuviera la costumbre de ir repartiendo pequeñas collejas a quienes se cruza en el metro o por la calle. Imaginemos a un guardia civil que, tras parar a un coche en carretera para hacer un control de alcoholemia, ordenara al conductor dar unos saltitos sobre la pierna derecha para así comprobar si está o no está sobrio. O pensemos en un policía uniformado que al pasar ante un banco ordene a la pareja que lo ocupa que se levante y durante un rato impida su uso porque es martes y así le apetece. No hace falta ser un experto en Derecho para entender que cada una de esas situaciones constituye una actuación arbitraria, abusiva, que nadie está obligado a soportar por mucho uniforme que lleve su autor. Ciertamente, no se trata de torturas, de humillaciones terribles de las que dejan secuelas. Pero un ciudadano de un estado de derecho no tiene por qué aguantar ni una sola de esas actitudes, y es probable que acabe denunciándolas, incluso ante una sola vez.

Cambiemos ahora el escenario, y pensemos en la lucha antiterrorista a través de medios tecnológicos tales como la videovigilancia en espacios públicos o las escuchas telefónicas. En uno y otro caso todos aceptamos su conveniencia por razones de seguridad, y su utilidad ha quedado bien acreditada en la historia reciente de nuestro país. Pero sabemos bien que estos medios, ciertamente invasivos de nuestra intimidad, o las grabaciones que de ellos resultan sólo pueden ponerse en práctica en el marco de reglas muy estrictas, cuya violación sería duramente sancionada para el funcionario que las incumpliera. Y ningún juez aceptaría la excusa de que así se nos protege mejor. Es más, para que funcione ese equilibrio entre seguridad necesaria y la garantía de un espacio de libertad, es indispensable que los ciudadanos sepan quién, cuándo y cómo puede verle en un circuito cerrado de televisión o pincharle el teléfono.

Sigue en Dominio Público

Mala praxis

Más sobre salud. Tras tres años de vilipendio público, el doctor Montes y el resto de médicos del hospital Severo Ochoa de Leganes han sido absueltos por completo de asesinar a 400 pacientes. Detrás de toda aquella operación con acusaciones que no se creía nadie, estaba la intención del PP madrileño de defenestrar el sistema público de salud para empezar su progresiva privatización, como no, con la venta de los hospitales a empresas controladas por quienes sufragan sus campañas electorales (recuérdese a un señor llamado Tamayo para saber hasta donde puede llegar la maquinaria de la derecha madrileña).

Las consecuencias: 1) que varios médicos se vieron apartados de su trabajo y su reputación fue muy castigada de forma totalmente injusta y 2) que ahora los médicos van con mucho más cuidado a la hora de administrar calmantes. Es decir, que mucha más gente está muriendo con dolor.

Ole tus cojones, lideresa!

Comentario de El Descodificador
Comentario de Escolar.net

Eres donante

Me lo contó una vez “Doc” Alvarakez. Todos los españoles somos donantes de órganos tras el fin de nuestros días sobre esta tierra. Me pareció muy curioso y hasta hoy no había vuelto a oir del tema. Aquí hay más información:

Si hubiera tenido que contar las veces que he oído cosas como “Me voy a hacer donante, cuando muera quiero que mi cuerpo sirva a otras personas”, o las veces que he visto campañas del estilo “Hazte Donante”, creo que hubiera perdido la cuenta al poco de empezar. Y es que se trata de un error muy extendido. Ya sea por falta de información por parte de quienes crean y aplican las leyes, o por parte de las autoridades sanitarias, un gran porcentaje de esta población aún no sabe que, por ley, es donante de órganos.

Continua en Soitu.es

Coronación en la Montaña de los Sueños

Gracias a Tocobuah podemos disfrutar de este alucinante vídeo de la coronación de la ya mítica cima de Catoute. La excursión fue realizada por el propio Tocobuah y Xava, que desafiando una vez más a las leyes de la lógica para un día de resaca se lanzaron a la aventura el día de nochevieja de 2007.

La angustia de ver aparecer ante tus ojos el vértice geodésico de la montaña y sentir que nunca acabas de llegar y las prisas para que Xava ascendiera deprisa, cuenta atrás incluída…. ¡¡¡porque se acababa la batería de la cámara!!!

Guinness is good for you

Visto en SoiTu (atentos a esta página)

Feliz año nuevo a todos los lectores de La Cueva.